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Importar una máquina láser de China a España
Lo hicimos nosotros. Esto es lo que nadie nos contó antes, escrito para que tú no pagues el mismo aprendizaje.
La máquina de la que habla esta guía
Comprada en China, montada en Granollers y cortando todos los días.
Durante años dimos por hecho que una máquina de corte láser de tubo costaba 350.000 €. Es lo que dice el distribuidor y es lo que nos creímos. Hasta que preguntamos directamente en origen y el número era otro.
Dicho esto, el precio de la máquina es solo una parte de lo que acabas pagando.
1. El precio que te dan no es el precio que pagas
La oferta suele venir FOB: la máquina puesta en el puerto chino. A partir de ahí te quedan el flete marítimo, el seguro, los aranceles, el IVA de importación, el despacho de aduanas, el transporte interior, la grúa para descargarla y la obra eléctrica de tu nave. Presupuéstalo todo antes de decidir, porque cambia mucho la comparación con un distribuidor local.
2. Al importar, tú pasas a ser el fabricante
Esta es la que más sorpresas da. Cuando metes una máquina de fuera de la Unión Europea, el importador asume las obligaciones del fabricante a efectos de marcado CE: declaración de conformidad, expediente técnico y responsabilidad sobre la seguridad del equipo.
No basta con que el proveedor te mande un papel con las siglas CE impresas. Necesitas a un técnico competente que revise la máquina de verdad y firme lo que haya que firmar. Contéstalo en el presupuesto desde el principio.
3. Pregunta quién la repara antes de preguntar cuánto cuesta
Una láser parada es dinero parado. Antes de cerrar nada, aclara quién viene cuando falla, en cuánto tiempo, qué repuestos hay en Europa y quién los tiene en stock. La fuente láser, el cabezal y el control suelen ser de marcas conocidas aunque la máquina no lo sea, y eso juega a tu favor: pregunta explícitamente qué componentes lleva.
4. Pide corte de prueba con tu material
No con la muestra que elija el proveedor. Envíe su tubo, su espesor y su pieza real, y solicite vídeo del corte y las piezas de retorno. Una máquina que corta precioso un inoxidable de 1 mm puede no servirte si lo tuyo es carbono de 4.
5. La instalación eléctrica no viene lista
Tensiones, protecciones, secciones de cable y puesta a tierra hay que adaptarlas aquí. Habla con tu instalador antes de que llegue el contenedor, no el día que está en la puerta.
6. El calendario de pagos es negociable
Lo habitual que te ofrecen es un anticipo alto y el resto contra documentos. Se puede negociar dejar una parte contra puesta en marcha y aceptación en tu nave. Que te digan que no es lo normal no significa que no se pueda.
7. Consumibles y software
Boquillas, cristales protectores y lentes se gastan. Pregunta precio, plazo y si se compran en Europa. Y aclara el software: qué licencia llevas, en qué idioma está y quién va a programar las piezas cuando la tengas.
8. Alguien tiene que saber usarla
La formación es lo primero que se recorta y lo que más caro sale. Una máquina que nadie sabe ajustar produce piezas malas a toda velocidad. Reserva días de formación en el contrato.
O nos lo preguntas directamente
Si está en pleno proceso de compra y tiene una duda concreta, consúltenos.
Hasta dónde llega esto
Contamos nuestra experiencia como usuarios. No somos ingeniería ni organismo de certificación: el marcado CE de tu máquina es responsabilidad tuya y necesita un técnico competente.